HAY PARECERLO Y SERLO
La Presidenta del Tribunal Supremo, ha dicho en la apertura del año judicial que a los jueces no se les puede criticar, que las descalificaciones personales a los mismos, por parte de quienes ejercen “responsabilidades institucionales” supone un “instrumento de presión” sobre el ejercicio de la jurisdicción. Perelló también ha considerado de “extraordinaria gravedad” acusar a los jueces de actuar por razones políticas, una imputación que “puede llegar a comportar la atribución de una conducta delictiva”.
Malo es, pienso yo, que la
misma presidenta del Tribunal Supremo crea que con la crítica algún juez/za, puedan
pensar que están cometiendo algún desmán.
Viene a decir que cuando
se critica algún acto de juez o jueza se critica y se daña a la justicia como
institución, bueno eso es una manera de verlo, la de los jueces, según entiendo
lo que quiere la presidenta del Tribunal Supremo es que, hagan lo que hagan los
magistrados, a callar y joderse.
Eso sí, ni una crítica a
lo que ellos hacen para desprestigiar su profesión, la de impartir justicia en
nombre del pueblo, ni una sola crítica a las actuaciones de los jueces
veladamente o no, a las políticas del gobierno.
Ni una sola crítica a los
jueces que investigan y enjuician casos en un año, tampoco a los que se toman
10 años para abrir un juicio, o ni si quiera llaman a declarar a alguien
confesado ladrón, tampoco a los jueces que abren una causa con un recorte de
revista en contra de lo que dice no solo la defensa, también la fiscalía, ni
una sola explicación sobre sentencias, que según los entendidos, vienen a decir
que condenan porque el reo pudiera haber pasado por la calle. Ni una sola
mención a los juzgados de donde salen filtraciones a medios pseudofascistas,
que casualidad,
Tampoco la presidenta hace
ninguna crítica a las sentencias emitidas porque se consigue un empleo
temporal, también sentencia en contra de los fiscales y con la sola acusación
de organizaciones pseudodemocráticas.
Me van a perdonar, pero la presidenta debería pensar
que hay otra organización que también peca y mucho, pero pasa que como se
perdonan pueden seguir pecando, pues no, la justicia no debería tener tanta
manga ancha, en los gremios no deberían perdonarse entre ellos, el pueblo
termina no creyéndose eso de “emana del pueblo”.
Los jueces/zas, no solo tienen que parecerlo, también tienen
que serlo.
Hoy nos enteramos que el juez que ha parado el
empadronamiento de los descendientes de los exiliados, le dijo a Feijóo que le gustaría
que ganara las próximas elecciones, también nos enteramos de su decisión cuando
el presidente hace una entrevista en RTVE. Manda huevos
Saludos














